
Ante el espejo
Édouard Manet, 1876
Qué se ve
Una mujer de cabello rubio recogido nos da la espalda y se asoma a un espejo alto, de marco oscuro con adornos dorados. Lleva los hombros descubiertos, un corsé azul y una falda blanca, y su brazo derecho baja hacia la esquina inferior. Su espalda clara, en el centro, es la zona más luminosa. A la derecha cae una cortina azul y blanca.
Todo está pintado con pinceladas largas y visibles, en azules, blancos y toques rosados. La piel se construye con capas de blanco cálido, y el corsé con trazos de azul más intenso. El peinado es una masa de dorados y verdes. Conviene buscar el remate dorado del espejo, a la derecha de la cabeza.
Sobre Édouard Manet
Édouard Manet pintó la vida moderna de París: cafés, calles y personas de su tiempo, con colores planos y pinceladas valientes. Algunos de sus cuadros causaron escándalo, pero inspiraron a los jóvenes impresionistas, que lo veían como su líder. Hoy se le considera un puente entre la pintura clásica y el arte moderno.
Más obras de Édouard Manet
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