
El puente japonés
Claude Monet, 1899
Qué se ve
Un puente en arco cruza el cuadro de lado a lado, en el tercio superior, y sus extremos se pierden en los bordes. Detrás no hay cielo: solo un muro de follaje, con las ramas colgantes de un sauce a la izquierda. Abajo, el estanque ocupa más de la mitad del lienzo, cubierto por franjas de hojas de nenúfar que se alejan hacia el puente.
Domina el verde en todos sus tonos, con toques blancos, rosados y amarillos en las flores. Las hojas flotantes son trazos horizontales, y entre ellas el agua refleja la vegetación con rayas verticales. Hay que fijarse en el barandal, pintado en un tono claro y grisáceo que lo separa del fondo, y en la firma rojiza abajo a la derecha.
Sobre Claude Monet
Claude Monet salía a pintar al aire libre para atrapar la luz tal como la veía en cada momento. Pintaba el mismo lugar muchas veces, por la mañana, al mediodía o con niebla, para mostrar cómo cambiaban los colores. En su jardín de Giverny creó un estanque con nenúfares que pintó durante treinta años.
Más obras de Claude Monet
En el Museo de Arcadópolis hay 443 obras de dominio público en 40 salas, para recorrer gratis en 3D desde el navegador.










