Aunque no alcancen gloria,Pensé escribiendo libro tan pequeño,Son fáciles y breves mis canciones,Y acaso alcancen mi anhelado sueño.Pues bien puede guardarlas la memoriaTal como pese al tiempo y la distanciaY al fuego asolador de las pasionesSabe guardar, las que aprendió en la infancia,Cortas, pero fervientes oraciones.Por eso son, aunque no alcancen gloria,Tan fáciles y breves mis canciones.
Orillas del Sar
I
A través del follaje perenneQue oír deja rumores extraños,Y entre un mar de ondulante verdura,Amorosa mansión de los pájaros,Desde mis ventanas veoEl templo que quise tanto.
El templo que tanto quise…Pues no sé decir ya si le quiero,Que en el rudo vaivén que sin treguaSe agitan mis pensamientos,Dudo si el rencor adustoVive unido al amor en mi pecho.
II
¡Otra vez! Tras la lucha que rindeY la incertidumbre amargaDel viajero que errante no sabe

Romancero selecto del Cid
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