Capitulo primero
De como don Quixote de la Mancha volvió a sus desvanecimientos de caballero andante, y de la venida a su lugar del Argamesilla ciertos caballeros granadinos.
El sabio Alisolan, historiador no menos moderno que verdadero, dize que, siendo expelidos los moros agarenos de Aragón, de cuya nación él decendia, entre ciertos anales de historias halló escrita en arabigo la tercera salida que hizo del lugar del Argamesilla el invicto hidalgo don Quixote de la Mancha, para ir a unas justas que se hazian en la insigne ciudad de Çaragoça, y dize desta manera. Después de haber sido llevado don Quixote por el Cura y el Barbero y la hermosa Dorotea a su lugar en una jaula, con Sancho Pança, su escudero, fue metido en un aposento con una muy gruesa y pesada cadena al pie; adonde, no con pequeño regalo de pistos y cosas conservativas y sustanciales, le volvieron poco a poco a su natural juizio; y para que no volviese a los antiguos desvanecimientos de sus fabulosos libros de caballerías, pasados algunos días de su encerramiento, empezó con mucha instancia a rogar a Madalena, su sobrina, que le buscase algún buen libro en que poder entretener aquellos setecientos años que él pensaba estar en aquel duro encantamiento; la cual, por consejo del cura Pedro Perez y de maese Nicolás, barbero, le dio un Flos Sanctorum, de Villegas, y los Evangelios y Epistolas de todo el año en vulgar, y la Guía de pecadores, de fray Luis de Granada; …

El capitán Veneno
El Niño de la Bola
El sombrero de tres picos
La Regenta
La Navidad en las montañas
El Zarco
Lazarillo de Tormes
Clemencia
La gaviota
Don Quijote de la Mancha, primera parte
Don Quijote de la Mancha, segunda parte
Pequeñeces