
Cascada de Votorantim
Qué se ve
La cascada baja por el centro del cuadro en varios saltos, entre rocas oscuras, y termina en una poza ancha que ocupa toda la parte inferior. A ambos lados, la selva espesa forma dos paredes verdes salpicadas de flores rojas y anaranjadas. Entre ellas, al fondo, se abre un valle de colinas azuladas envueltas en bruma, bajo un cielo de nubes blancas.
El agua de la caída es casi pura pintura blanca, espesa y aplicada en toques, mientras la poza se vuelve café dorado con reflejos. Vale la pena mirar las rocas grandes de la esquina inferior derecha, el pasto seco amarillento de la orilla izquierda y la neblina azul que sube detrás de la cascada.
Sobre José Ferraz de Almeida Júnior
José Ferraz de Almeida Júnior nació en 1850 en Itu, en el interior de São Paulo, y estudió en la Academia Imperial de Bellas Artes de Río de Janeiro y luego, con una beca del emperador Pedro II, en la Escuela de Bellas Artes de París, entre 1876 y 1882. De vuelta en Brasil se dedicó cada vez más al «caipira», la gente del campo paulista, que pintó en escenas sencillas de trabajo y descanso bajo la luz intensa del interior. Su «Caipira picando fumo» tuvo tantos seguidores que Monteiro Lobato bromeó con que los historiadores del futuro creerían que los brasileños de entonces solo picaban tabaco. Murió en Piracicaba en 1899.
Más obras de José Ferraz de Almeida Júnior
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