
Caipira picando tabaco
Qué se ve
Un campesino ocupa el centro, sentado en un tronco frente a su casa, con las piernas abiertas y la mirada baja, atento a sus manos. Detrás, la pared de la izquierda ha perdido el aplanado y deja ver el entramado de varas y el barro rojizo; a la derecha hay una puerta de tablas grises. El cuchillo y el rollo oscuro son el punto donde todo converge.
Es una escena a pleno sol: la luz blanquea la camisa y la tierra, y las sombras caen cortas y duras. Los tonos son ocres, rosados y grises. Vale la pena mirar los pies grandes y polvosos, la sombra de un árbol que entra por la esquina inferior derecha y los restos claros esparcidos por el suelo.
Sobre José Ferraz de Almeida Júnior
José Ferraz de Almeida Júnior nació en 1850 en Itu, en el interior de São Paulo, y estudió en la Academia Imperial de Bellas Artes de Río de Janeiro y luego, con una beca del emperador Pedro II, en la Escuela de Bellas Artes de París, entre 1876 y 1882. De vuelta en Brasil se dedicó cada vez más al «caipira», la gente del campo paulista, que pintó en escenas sencillas de trabajo y descanso bajo la luz intensa del interior. Su «Caipira picando fumo» tuvo tantos seguidores que Monteiro Lobato bromeó con que los historiadores del futuro creerían que los brasileños de entonces solo picaban tabaco. Murió en Piracicaba en 1899.
Más obras de José Ferraz de Almeida Júnior
En el Museo de Arcadópolis hay 443 obras de dominio público en 40 salas, para recorrer gratis en 3D desde el navegador.










