
Lirios
Vincent van Gogh, 1889
Qué se ve
Un macizo de lirios llena el cuadro, visto muy de cerca, como si estuviéramos agachados en el jardín. Las flores azul violeta se agrupan arriba y a la derecha, entre hojas largas en forma de espada. Abajo a la izquierda asoma la tierra rojiza, y al fondo, un prado con flores anaranjadas. Cortadas en los bordes, las plantas parecen seguir más allá del marco.
Los contornos oscuros dan al cuadro un aire de dibujo coloreado. Los pétalos van del violeta profundo al celeste, con toques amarillos, y contrastan con el verde agua de las hojas y el rojo de la tierra. Hay que buscar el único lirio blanco, a la izquierda, y la firma «Vincent» en la esquina inferior derecha.
Sobre Vincent van Gogh
Vincent van Gogh empezó a pintar a los 27 años y en solo diez años creó unas 900 pinturas llenas de color y pinceladas en remolino. Escribía cientos de cartas a su hermano Theo, que siempre lo apoyó. En vida casi nadie compró sus cuadros; hoy están entre los más queridos del mundo.
Más obras de Vincent van Gogh
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