
Autorretrato
Rafael, c. 1504–1506
Qué se ve
Rafael se pinta de medio cuerpo, con el cuerpo girado hacia la derecha, y vuelve la cabeza para mirarnos por encima del hombro. Lleva una gorra y una ropa negras que casi se funden con la sombra. El fondo es liso, sin objetos ni paisaje. Todo conduce a la cara, pálida y bien iluminada, y a los ojos oscuros.
Los colores son pocos: negro, castaño, gris verdoso y el tono claro de la piel. Las formas son suaves y simples, casi sin detalles en la ropa. Vale la pena buscar el cuello largo y delgado, el filo blanco de la camisa que asoma en el escote y la luz que dibuja la nariz y los labios.
Sobre Rafael
Rafael Sanzio nació en Urbino y aprendió muy joven el oficio de su padre, que también era pintor. Sus vírgenes dulces y sus composiciones llenas de armonía lo hicieron famoso en Florencia y en Roma, donde decoró las salas del papa. Vivió solo 37 años, pero dejó una obra enorme.
Más obras de Rafael
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